Ayer afrontaba mi primera participación en un Campeonato de Europa con mucha ilusión y muchas ganas. Los entrenamientos durante toda la temporada habían sido buenos, me encontraba bien y contaba con la motivación extra de que se disputaran en Barcelona. Pero fue un día muy difícil para mí. Durante los primeros km de la prueba me encontraba muy bien, pasé el km 10 en 41:08 en un segundo grupo, que me venía a la perfección para mis aspiraciones. Pero algo debió fallar en mi adaptación a las condiciones climáticas de Barcelona, que no asimilé bien la bebida y terminé con síntomas de deshidratación y lejos de los puestos y marcas que esperaba. Los últimos km fueron una tortura, pues me empecé a encontrar mal desde el km 13, aún con 7 por delante. Afortunadamente, ya estoy recuperado físicamente, pero necesitaré unas cuantas competiciones para lograr la recuperación psicológica, que creo que es más complicada. Estoy muy contento y orgulloso del esfuerzo realizado y de mi entrega hasta el último metro, pero hay algo que sé que no me quitaré de encima hasta que vuelva a tener una buena actuación en un gran campeonato.
Es el momento de dar por concluida la temporada, aunque continuaré entrenando suave unos días para no parar de golpe después de esta competición tan dura. Luego vacaciones y a empezar a pensar en la temporada 2010-2011, pero ya os aburriré con eso más adelante. ¡Feliz verano!







