Tras unas semanas de desconexión física y mental, poco a poco he ido arrancando la maquinaria. La vuelta a la rutina es ya una realidad y poco a poco voy acumulando sesiones de entrenamiento. Con mucha tranquilidad y con la novedad esta pretemporada de haber desechado la carrera como preparación para evitar esas lesiones que tanto me lastraron en el pasado. Y es que este año no estoy para experimentos. Tengo muchas ganas de que todo salga bien y poder estar en Río 2016, y para ello debo cuidarme al máximo.

Después de que la operación de cadera me apartara de los JJOO de Londres, los que me seguís sabéis que puse todo mi empeño y mi ilusión en llegar a los JJOO de Río, y ahora estamos en el momento crucial de trabajar para conseguir la clasificación. Este año vuelve la distancia de 50 km al Campeonato de España (Motril, 28 de febrero) y quizá sea ese el momento adecuado para lograr la plaza olímpica, así que me quedan algo más de 5 meses de entrenamiento duro por delante, con el reto de compaginarlo de la mejor manera posible con mis obligaciones laborales.

Pero no por tanto deseo que tengo de ser por fin olímpico penséis que me voy a presionar en exceso. Para mí los JJOO son por encima de todo un sueño y no se van a convertir en una obsesión. Es la ilusión por conseguirlo lo que me mueve en el trabajo diario y me empuja a entregarme al máximo. Espera una temporada bonita. ¡Vamos allá!

De Blog