Ya han transcurrido dos semanas desde la detección del edema óseo que estaba dificultando la recuperación de la rodilla. Como os contaba en mi anterior post, estas dos primeras semanas iba a reposar totalmente y luego empezaría poco a poco con trabajo en descarga y fortalecimiento, momento que por fin ha llegado.

Lo bueno de estos días de reposo ha sido que, al margen del tratamiento de magnetoterapia, he tenido el tiempo necesario para asimilar todo lo que ha sucedido, descansar psicológicamente y plantearme nuevos retos. Los problemas se vuelven oportunidades y el hecho de perder o casi perder la temporada me va a permitir centrarme más en algunos aspectos de mi formación. Creo que no estoy hecho para dejar pasar el tiempo…

El pasado fin de semana comencé con uno de ellos, un curso de postgrado en Inducción Miofascial, concretamente el 2º nivel en esta técnica de fisioterapia, cuyo primer nivel terminé en 2012. La gran mayoría os preguntaréis de qué estoy hablando y voy a aprovechar para divulgar un poquito qué es la fascia y en qué consiste la técnica (podéis ampliar la información en http://tupimek.com/tupimek_fascia.html haciendo click en los link de información para pacientes, yo os lo he puesto más resumido). El sistema fascial del organismo forma una red continua que controla todos los componentes de nuestro cuerpo. Esta condición interconectada e ininterrumpida de la fascia hace que todo en el cuerpo está conectado con el resto y cuando una parte de la fascia queda lesionada puede afectar tejidos que están muy alejados del original sitio de la lesión. La presencia de restricciones del sistema fascial y de su estructura interna interfiere en el desenvolvimiento funcional apropiado de todos los sistemas corporales. El sistema fascial puede encontrarse en una excesiva tensión o puede estar demasiado distendido; en ambas situaciones, la función corporal queda afectada. Un pequeño cambio en el sistema miofascial causa gran estrés en cualquier parte del cuerpo. Este sistema debiera encontrarse en un equilibrio funcional para asegurarle al organismo el desenvolvimiento óptimo en sus tareas. La Terapia Miofascial es una rama de la fisioterapia consistente en un tratamiento manual de los desórdenes más comunes que afectan al aparato locomotor: traumatismos (fracturas, esguinces, torceduras, golpes, etc., que producen dolorosas e limitantes cicatrices internas o externas limitando el movimiento y produciendo dolor); reumatismos, lumbalgias, cervicalgias, lesiones deportivas, etc. a través de la estimulación de la fascia mediante estiramiento, tracción y presiones sostenidas aplicadas por el fisioterapeuta.

Por otro lado, el último fin de semana de este mes empiezo mi formación para convertirme en entrenador de atletismo. La RFEA ha sacado por fin cursos en fines de semana, lo que hace más posible que muchos atletas nos lancemos a la aventura de ser entrenadores. El primer paso es sacar el título de Entrenador de Club, que me va a llevar de aquí a octubre, para en un futuro (no sé si lejano) sacar el título de Entrenador Nacional. Estoy una mezcla de ilusionado e intrigado.

La conclusión es que entre la rehabilitación, entrenar lo poco que pueda, estudiar y trabajar, voy a estar tan ocupado como de costumbre, pero seguro que merece la pena.