Esta mañana he acudido a revisión con los doctores que me operaron la cadera el pasado mes de mayo. Yo ya presagiaba que la cosas estaba bien, puesto que llevaba unos días incorporado a la pretemporada de mi grupo sin mayores problemas que las típicas agujetas (aunque algo más exageradas en la pierna mala), pero hasta que los médicos no me hicieran las oportunas valoraciones y pruebas de imagen no quería echar las campanas al vuelo. Afortunadamente ellos lo ven ya perfecto y he recibido el alta, simplemente tengo que pasar una revisión al año de la operación para comprobar que todo está bien.

A pesar de todo quiero ser muy cauto, especialmente cuando empiece a marchar grandes volúmenes semanales. Todo el trabajo que he hecho estos meses de fortalecimiento, movilidad y estabilización lumbopélvica tiene que seguir presente en mi rutina si no quiero crear un punto débil en la zona, estoy bastante concienciado de ello.

Así que nada, a seguir disfrutando con los entrenamientos y a prepararse para cuando llegue el momento de volver a competir. No veo la hora