Una de las preguntas más frecuentes entre corredores populares es sobre qué zapatillas son las más adecuadas para correr. Para responder a esta pregunta tenemos que tener en cuenta dos aspectos importantes:

Tipo de entrenamiento a realizar. Existen diferentes tipos de calzado en función del pavimento o terreno sobre el que se va a correr. Los velocistas y mediofondistas corren con clavos para aumentar el agarre al tartán. Corredores populares que corran sobre asfalto necesitan zapatillas de mayor amortiguación. Para terrenos más irregulares de campo o montaña las zapatillas son de materiales amortiguadores de mayor dureza para asegurar una mayor estabilidad y duración, son las llamadas zapatillas de trail.

Existen numerosas marcas en el mercado para cualquier pavimento. Además todas las marcas tienen diferentes niveles de  amortiguación en función de la distancia que queremos correr. Las tiendas especializadas en atletismo conocen perfectamente todas las marcas y modelos, y son los que mejor pueden aconsejarle en función del uso y nivel de entrenamiento qué zapatilla es la más adecuada.

 

Biomecánica. La biomecánica del sujeto va más allá del tipo de pie o pisada que tenga el individuo en estático. La biomecánica del sujeto al correr es algo tan personal que debe mirarse con rigurosidad para poder definirse. Para una exploración completa se deben medir la movilidad de las articulaciones del miembro inferior en descarga, además de una exploración estática del miembro inferior y espalda y una exploración dinámica caminando y corriendo.  

Por ello, en la clínica Mayuben los podólogos dedicamos una hora para un diagnóstico pormenorizado de la marcha. Contamos con una plataforma de presiones computerizada que nos ayuda en el diagnóstico dinámico.

Tras la exploración exhaustiva llegamos a un diagnóstico del pie de ese paciente.  Hay distintos diagnósticos que no se pueden resumir en un pie pronador, supinador o neutro, es más, hay diferentes patologías que crean pronación. Del mismo modo que diferentes causas crean supinación. El diagnóstico que realiza el podólogo nos ayuda a saber si el pie es patológico o no. Si no existe patología el calzado más recomendable es una zapatilla neutra. Si existe patología es necesario realizar unas plantillas que se introducirán en una zapatilla neutra en la mayoría de los casos.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las patologías del pie se producen por un defecto en la zona distal del pie, y las zapatillas para pronador o supinador tienen el tratamiento en la zona media y posterior del pie, y además es un tratamiento no graduable en función de la severidad de la patología.

Por todo ello, cuando se comienza a correr es recomendable realizar previamente una exploración biomecánica que nos indique si necesitamos plantillas o no y nos ayude a prevenir lesiones.