Una lástima, pero la famosa ciclogénesis explosiva ha dejado vientos huracanados, lluvia y granizo en Llerena, obligando a la suspensión de la prueba. Junto con Álvaro, Pajuelo y Elena he rodado unos 10 km, divertidos pero sufridos, ya que el viento impedía marchar. A pesar de todo, es de agradecer el esfuerzo de la organización y el buen trato que nos están dando. Ojalá en la siguiente edición haya más suerte con el tiempo.