Por fin encuentro un ratito para sentarme a escribir sobre la prueba del pasado domingo en Rentería. La localidad natal de Mikel Odriozola acogía el campeonato de España de 20 km, previo al cual se disputaban las pruebas júnior del Criterium Nacional de marcha.

El día era frío y nublado y, por momentos, una ligera llovizna hacía acto de aparición, aunque era un día infinitamente bueno en comparación con el anterior, en el que no paró de llover un solo minuto. Afortunadamente el asfalto estaba en perfectas condiciones. Todo hacía presagiar grandes marcas y en pocos kilómetros de competición ya se confirmó que sería así. Y es que desde el segundo km la prueba se puso muy rápida, formándose un grupo cabecero que marchaba a gran velocidad, con el campeón de Europa Miguel Ángel López, Francisco Durán, Alberto Amezcua y mis compañeros Álvaro Martín, Marc Tur y Diego García Carrera. Yo permanecí en un segundo grupo, en el que parecían dejarnos la tostada de la persecución a Francisco Arcilla y a mí. El ritmo de cabeza era muy alto, por lo que lo ideal era marcarnos un ritmo en el que fuéramos cómodos, pero que fuera lo suficientemente alto como para si se descolgara alguien de la cabeza pudiéramos darle alcance. Conseguí involucrar a Arcilla en hacer esta tarea de forma compartida, lo cual tuvo sus frutos en los km siguientes, en los que conseguimos cazar a Durán y a Marc, pasando la mitad de la prueba en torno a los 42 minutos. Marc y Durán iban quedando descolgados y ya nadie del grupo cabecero parecía a nuestro alcance, a la vez que se nos unía por detrás Corchete, que realizó una gran prueba y que, en los últimos km, consiguió ganarnos. Yo me olvidé un poco de él y me centré más en la lucha con Arcilla, pues era en la que a priori estaba la plaza para la Copa de Europa. Desde el km 14 el leonés me fue dando bruscos cambios de ritmo, descolgándome varios metros. Yo sufría y sufría, a veces me acercaba un poco, otras él me conseguía distanciar un poco más. Puse todo mi esfuerzo en no descolgarme demasiado, mantener la cabeza fría y esperar con paciencia mi oportunidad, había que tener fe en que esta apareciera y estar psicológicamente preparado para no dejarla escapar. Y fue según nos acercábamos al último km cuando me fui aproximando a Arcilla, para conseguir rebasarle a falta de apenas 200 metros. Fue un esfuerzo agónico el de este último km, el más rápido que hice en la prueba, y el que me llevó a conseguir algo que parecía inalcanzable meses atrás, cuando no podía marchar por la fractura de sacro. Había que luchar hasta el último metro.

Cruzaba la meta 6º de la general con 1h24:02, marca que me dejaba muy satisfecho, aunque no deja de ser una marca normalilla en comparación con mis predecesores en meta, entre los que cabe destacar a un gran Miguel Ángel López, que venció con autoridad y, por supuesto, a mis compañeros Álvaro Martín (que consiguió una extraordinaria PB) y a Diego García, que, en su debut en la distancia, destrozaba el récord de España júnior con un magnífico 1h21:45. El día salió redondo para la mayoría del grupo. Teníamos muchas ganas de que así fuera y lo conseguimos. Esto es sólo el éxito de un grupo de amigos que trabajamos cada día por mejorar y superarnos, ayudándonos entre nosotros todo lo que podemos, que disfrutamos de este deporte al máximo, intentando estar a la altura en los buenos y los malos momentos, admirando, reconociendo y aplaudiendo las gestas de nuestros rivales cuando nos superan, sin nunca quitarles mérito, porque esta es la esencia del deporte.

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