¿Dónde nos habíamos quedado? Vamos a hacer un repaso rápido de mis pasos estas últimas semanas…

El pasado 20 de marzo competía en Cáceres el Campeonato de España de 20 km; como comentaba en la entrada anterior, no acudía con muchas aspiraciones. Salí bastante lento, creo que el primer 5 km fue el peor parcial de la prueba, pero, a pesar de la lluvia, poco a poco fui encontrándome bien y, sin querer forzar la máquina en exceso, pues no era muy aconsejable, fui incrementando el ritmo y recuperando posiciones, para acabar finalmente 4º con 1h26:27, lo cual significó para mí un buen registro, dadas las circunstancias.

Tras un par de días de descanso, retomaba la preparación de los 50 km. Volvían los rodajes largos, las series a ritmo, el cansancio, etc. que caracterizan la puesta a punto de la prueba larga. En medio de esta preparación, el pasado 4 de abril acudía al Colegio Las Castillas en Torreón del Rey (Guadalajara), para divulgar un poco la marcha entre los más pequeños, explicándoles un poco la técnica, las competiciones, la preparación, etc. y viéndoles disfrutar con una competiciones de relevos que improvisamos y que resultaron muy entretenidas. Toda una experiencia.

Continuamos adelante con la puesta a punto para Roma viajando a Benicassim la semana pasada a la concentración de la RFEA. Aproveché muy bien esa semana de desconexión de las obligaciones y rutinas habituales para poder entrenar un poquito más (y descansar también un poquito más), aunque también hubo algún rato libre, aprovechado junto con mis compañeros para volver a grabar un divertido videoclip

 

Ahora de nuevo nos encontramos en Madrid a poco menos de una semana de viajar a Roma al Campeonato del Mundo por equipos, donde lucharé con todas mis fuerzas para conseguir la clasificación para los JJOO. La mayoría del trabajo ya está hecho, ahora sólo queda recuperarse un poco de los duros entrenamientos y disfrutar al máximo de tan bonita competición