Siento escribir en el blog para estas cosas, pero tengo que daros una triste noticia. Como ya sabéis llevo unos meses soportando primero molestias y luego dolores en mi cadera izquierda. Como os contaba en mi anterior post, tengo roto el labrum de la articulación, pero a pesar de ello los médicos me abrieron una puerta a la esperanza de aguantar unos meses y poder competir en la Copa del Mundo y en los Juegos Olímpicos. Lo he intentado todo durante este tiempo, he tomado antiinflamatorios, me han infiltrado en dos ocasiones, hago estabilización lumbopélvica y fortalecimiento muscular a diario, he recibido tratamiento de fisioterapia 3-4 veces por semana, pero el tratamiento no ha respondido adecuadamente y sigo con muchos dolores. Esto me ha llevado a tomar una decisión bastante dolorosa: renunciar a la Copa del Mundo y a los Juegos Olímpicos, y así se lo hemos comunicado ya a la RFEA. Es una decisión bastante meditada, sé que aún queda tiempo, es más, sé que incluso podría acabar un 50 km haciendo un esfuerzo titánico y aguantando el dolor estoicamente, aunque sea lejos de mis marcas, pero no me parece correcto. Creo que es mejor que me sustituya un compañero y dé el 100% en el asfalto. Cuando se han dado estas situaciones (que he sufrido en sentido inverso en más de una ocasión) no me ha parecido bien que un atleta acudiera lesionado o en dudoso estado a una competición internacional, y por supuesto no seré yo quien acuda en malas condiciones, pese al “privilegio” que me puedan dar mis marcas estos años anteriores. Por otro lado tampoco me parecía adecuado acudir a la concentración de la RFEA en Benicassim para no poder entrenar al máximo, y más en el contexto económico en el que nos encontramos.

Lo más duro de tomar estas decisión es sin duda soportar la tristeza que siento por todos (algunos incluso ya con billete a Londres) los que me apoyan día a día: mi mujer, mi entrenador, mis compañer@s de entrenamiento, mi familia, mis amig@s y los aficionados anónimos que tantos mensajes de apoyo me hacen llegar. A todos ellos quiero decirles que durante este tiempo me he planteado acabar aquí mi carrera deportiva de alto nivel, pero tras meditarlo mucho me he dado cuenta de que un sueño sólo se hace imposible si no crees en él, por lo que estoy completamente decidido a ser olímpico en Río de Janeiro 2016, trabajaré lo que haga falta y lucharé todo lo que esté en mi mano por conseguirlo. De momento lo primero será pasar por el quirófano, os iré informando cuando tenga fecha, hasta entonces seguiré con el fortalecimiento y la estabilización lumbopélvica y con entrenamientos en la máquina elíptica, para mantenerme en la mejor forma posible. El mañana empieza hoy.