El 2013 se acaba y con él un magnífico año personal, profesional y deportivo. Sé que el final, con mi lesión de rodilla y la operación pueden empañarlo, pero… ¿por qué tiene que ser así? Os animo a quedaros con las cosas buenas de este año que se acaba y os deseo que el 2014 sea un año estupendo para todos los que me leéis y me voy a tomar la libertad de deciros cómo conseguirlo, bueno, más bien lo dijo hace tiempo Pablo Neruda en su poema A mis obligaciones que yo sólo voy a reproducir y que me da la inspiración para seguir luchando por mi sueño olímpico año tras año a pesar de los obstáculos. Espero que os guste y… ¡Feliz 2014!

 

 

Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.