Gracias a la marca japonesa Mizuno esta temporada estoy disfrutando de calzado de gran calidad. Como os comentaba en posts anteriores, iba a intentar analizar alguna de sus zapatillas, tanto desde el punto de vista deportivo como podológico,y aquí está el primero de estos análisis. Para la pretemporada, en la que he trabajado la carrera, las zapatillas que he utilizado han sido las Wave Rider 17. Años atrás había corrido con modelos anteriores de esta saga y la verdad que no tienen ya casi nada que ver.

En un primer momento, la zapatilla destaca por su ligereza, sin embargo, al probarla, comprobamos que presenta una gran amortiguación. Esto es posible gracias al innovador material U4ic.

El interior me resulta muy cómodo, sin apenas costuras y con un buen acolchamiento, lo que facilita la realización de muchos kilómetros sin estar expuestos a las tan temidas rozaduras.

Las características de su suela facilitan su uso en diferentes tipos de terreno, además de hacerla muy adecuada para el asfalto, e incluso para su uso en las sesiones de gimnasio.

Desde el punto de vista podológico esta zapatilla tiene muchas ventajas. Por un lado es una zapatilla neutra, lo cual resulta fundamental para los runners que usáis plantillas, puesto que no interferirá en el tratamiento diseñado por vuestro podólogo. Por otro lado, su buena amplitud en la parte delantera, unida a su buena sujeción, la hacen ideal para  que la plantilla se acomode perfectamente en su interior. Además, como comentaba anteriormente, la comodidad de su interior va a ser muy agradecida para la salud de la piel de vuestros pies, muy expuesta cuando hacéis muchos kilómetros.

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