Ayer fue un día feliz, llevaba muchos meses sin disfrutar del sabor de la competición y volver a verme luchando entre los mejores y sin ningún tipo de dolor fue algo que me llenó mucho, aunque la mayor satisfacción para mí fue la gran cantidad de gente del mundo de la marcha que se acercó a mí a expresarme su alegría por mi regreso.

Centrándonos en la prueba, fue algo diferente que en otras ocasiones. La nueva normativa de la IAAF que impide pruebas nocturnas, sumado al buen día que hacía en Toledo, dio como resultado unas condiciones ideales para competir que no se daban en otras ediciones. Y debió ser por eso que se salió a un ritmo muy muy exigente. Yo preferí salir algo más lento, manteniéndome en torno al puesto 15º durante la primera vuelta, para ir progresando poco a poco hacia la cabeza. Una vez situado allí, un poco antes de llegar a la mitad de la prueba, el a la postre vencedor de la prueba, mi compañero Álvaro Martín, incrementó duramente el ritmo y se marchó en solitario. Por detrás le perseguíamos Corchete, Porras, Marc Tur y yo, pero no conseguimos darle alcance. En la penúltima vuelta intenté descolgar a mis compañeros, sabiendo que no estaba para jugármela en un rápido final, pero Corchete me dio alcance y me remató en los últimos metros, relegándome a la tercera posición con 20:28, un registro que me deja muy contento y me llena de optimismo para las citas venideras.

Por lo demás, decir que fue una magnífica tarde de marcha en la que además todos mis compañeros de entrenamiento compitieron a buen nivel y, como siempre, agradecer a la gente del Club de Atletismo Toledo el buen trato que nos dan a los marchadores.